Adoro a este animalito, me acompaña desde hace siete años, cuando la encontré en la calle con apenas unos días y la alimenté, la llevé al veterinario, la cuidé en ese entonces y siempre y este dolor que me provoca su convalescencia me hace pensar en lo difícil que será cuando se enferme de algo más grave o cuando muera. por que ocurrirá, no sé cuando, pero ocurrirá.
Tengo que reconocer que soy inmensamente cobarde, que no soporto el sufrimiento de la gente o los animales que tengo alrededor, que tengo cerca. Pienso que tantas cosas he hecho o no por evitar este terror a que me duela y me pregunto por las demás personas, ¿les pasa lo mismo? ¿soy una extraterrestre por deprimirme tanto por algo así?.
Tal vez sí soy una extraterrestre, hay algo que no cuento mucho, pero en la adolescencia, cuando empezamos a desarrollar nuestras neurosis, nuestras manías, nuestros intereses, en mi casa me decían: "marciana", no sé, no recuerdo en realidad como me hacía sentir eso, pero luego con el tiempo me di cuenta de ese horror, que mi propia familia me desconociera tanto como para sentirme tan ajena a ellos. y bueno, ahora me llevo bien con mi famiia pero jamás recuperé la sensación de cercanía profunda, es que.. bueno ya me fuí del tema.
Me muero de ganas que a la chiquita le saquen sus vendajes, tenemos para dos semanas o tres todavía, no veo la hora que pasen.
Subo también una foto de la otra gata de la casa "gordis rayadita" (la foto de arriba) para que no se ponga celosa si lee todo esto, en una próxima entrada contaré de ella.











