miércoles 25 de febrero de 2009



Esta es una de las tres o cuatro gatas más lindas del mundo, se llama blanquita y es una de las dos habitantes felinas (fijas), de la casa. Me tiene muy preocupada por estos días, hace dos semanas se cayó y tiene una fractura en la pata delantera izquierda, le pusieron una férula y casi no puede mover la patita, está muy incómoda, se pasa el día arrancándose a tirones los vendajes y me angustia mucho verla así, tan irritada, tan inquieta. Y por supuesto eso me angustia a mí también, sufro de verla deseperada, por que obviamente no entiende y se enoja mucho conmigo cada vez que le reparo su vendaje (cosa que debo hacer por que sino se lastima la piel de tanto rascarse).


Adoro a este animalito, me acompaña desde hace siete años, cuando la encontré en la calle con apenas unos días y la alimenté, la llevé al veterinario, la cuidé en ese entonces y siempre y este dolor que me provoca su convalescencia me hace pensar en lo difícil que será cuando se enferme de algo más grave o cuando muera. por que ocurrirá, no sé cuando, pero ocurrirá.


Tengo que reconocer que soy inmensamente cobarde, que no soporto el sufrimiento de la gente o los animales que tengo alrededor, que tengo cerca. Pienso que tantas cosas he hecho o no por evitar este terror a que me duela y me pregunto por las demás personas, ¿les pasa lo mismo? ¿soy una extraterrestre por deprimirme tanto por algo así?.


Tal vez sí soy una extraterrestre, hay algo que no cuento mucho, pero en la adolescencia, cuando empezamos a desarrollar nuestras neurosis, nuestras manías, nuestros intereses, en mi casa me decían: "marciana", no sé, no recuerdo en realidad como me hacía sentir eso, pero luego con el tiempo me di cuenta de ese horror, que mi propia familia me desconociera tanto como para sentirme tan ajena a ellos. y bueno, ahora me llevo bien con mi famiia pero jamás recuperé la sensación de cercanía profunda, es que.. bueno ya me fuí del tema.

Me muero de ganas que a la chiquita le saquen sus vendajes, tenemos para dos semanas o tres todavía, no veo la hora que pasen.


Subo también una foto de la otra gata de la casa "gordis rayadita" (la foto de arriba) para que no se ponga celosa si lee todo esto, en una próxima entrada contaré de ella.







jueves 22 de enero de 2009

Sigo pensando en los datos aislados,
en las indescriptibles mañanas ventosas de febrero.
Me pierdo en el recuento de lo no dicho,
lo no olvidado o lo no pedido.
Este invierno duelen los huesos,
a veces
y esa profundidad cási mística encierra una trampa en el tiempo,
cuando ronda una voz hecha de ruido y silencio,
de microscópicas esferas de sosiego.

jueves 8 de enero de 2009


Esta es Buba mi gata argentina, la veré en marzo.


miércoles 7 de enero de 2009

Por qué ordenar cosas desordena la cabeza?
Por que desestabiliza tanto poner los objetos en su lugar, desechar lo que ya no sirve o lo que de una u otra forma ya no nos pertence?
De que sirve pensar: "empézaré el año ordenadamente", si esa necesidad finalmente logra un objetivo contrario?
Nada más, seguiré intentanto sobrevivir a esta incesante catarata de sensaciones.

viernes 2 de enero de 2009

Tenía abandonado el blog, disculpen, aunque en realidad dudo que haya demasiados lectores asiduos que me lo reprochen.

Espartaco


Agrego este poema que me pasó Ale Muñiz, mejor conocido como Metalex, no tengo el título y desconozco de quien es la traducción, así que los reclamos deberán dirigirlos a él.

El poema no es una genialidad pero tiene un par de imágenes que me gustaron y algo interesante del lenguaje, no sé, léanlo.
El de la foto es Espartaco, el hermoso gato de mi amigo.


Wislawa Szymborska

Un gato en un piso vacío
Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido, pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.
Se oyen pasos en la escalera, pero no son ésos.
La mano que pone el pescado en el plato, tampoco es aquella que lo ponía.
Hay algo aquí que no empiezaa la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba, que de repente se fue insistentemente no está.
Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibicióny se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.
Ya verá cuando regrese, ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar de que eso no se le puede hacer a un gato.
Se irá hacia él como si no quisiera, despacito, con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.

domingo 21 de septiembre de 2008

que tienen en común los gatos y los haikus ( o la poesía clásica japonesa, en general) ??
muchas de las personas que conozco desfallecen ante la presencia de algún felino amigable y lo mismo les ocurre ante un poema de Matsuo Basho o Issa Kobayashi
algo debe haber y no logro explicarlo más allá de la belleza y la sutileza,
alguien me puede ayudar en esta disyuntiva?

martes 9 de septiembre de 2008

Leí este tanka hace un tiempo, hay una clarísima alusión a un haiku de Busón que me gusta mucho y agregué en este blog al principio de los textos del costado derecho.

Lástima que desconozco al autor, acá se los dejo:

Cómo me gusta mirar la lluvia,
pero me gustaría
que no lloviera.

Dos otoños,
dos otoños.

domingo 7 de septiembre de 2008

Estuve limpiando la computadora, borrando archivos inútiles, programas que ya no uso y de pronto encontré este poema de Sil que me gustó, lo copio acá con su autorización (según me dijo cuando le pregunté habla del tsunami de hace unos años y las imágenes y videos que parecían en internet sobre él), se los dejo:


byóbu-biombo* (silvia morán)

I

Un río antiguo baja como acuarela profunda
entre la tinta solo puedo ver las guerras solitarias
divago en este viento congelado.
A lo lejos un biombo que detiene la devastada muerte clara.


II

Llevo la mirada desgastada hacia el pueblo más cercano,
corro para no parecer una canción demasiado larga.
Débil, la sangre de los ojos se derrama como hilos mutantes: reflejos en el asfalto.
Siempre hay un narrador anunciando la muerte.


III

Un paraje desolador apenas vence la angustia venida desde lejos,
desde que las sonrisas ya estaban dibujadas con pintura de acuarela.
El viento canta los himnos silenciosos y alguien sentado sobre la vereda llora.
En el impensado sosiego del mar,
la luna también tiembla sobre los cadáveres.


* de byó, protección y bu, viento.

domingo 31 de agosto de 2008


santos de agua clara
incontenibles mensajes de botellas abandonadas

en un tiempo rojo y cálido como una nube de polvo marciano


ojos en la bruma del día, acompañando la atmósfera silenciosa y marchita,

lista para la hora de la siesta,

para el relámpago que no ocurre

para el contorno


miércoles 13 de agosto de 2008

Cientos de días muertos en el horizonte liso de un tumulto.
el río se ha vuelto gris
y palabra y voz,
arrullo y canto,
tal vez un fado.


Habitualmente no me gusta verme en las fotos, pero esta me gustó, habla de un momento bastante particular y mis intentos por sobrellevarlo. (Gracias Mara, otra vez)

lunes 11 de agosto de 2008

Nada cambia bajo la luz rojiza del día que muere,
los humos y los humores siempre estudian su discurso,
su clara intervención en el destino,
en la sombra turbia de la estela del aliento,
del viento
y las ráfagas de sal negra.

Más gatos, siempre gatos

Esta foto la sacó mi amiga Mara Pastor a unos asustadísimos gatos lisbonenses (Gracias Strika!!)

domingo 6 de julio de 2008

de gatos

Desconfía de quien no ama a los gatos.
Charles Baudelaire


No se que sea exactamente ser un gato, no es lo mejor ni lo peor que he vivido,
pero tengo la piel ardiendo bajo los ojos de llorar y llorar y miro el tiempo que pasa lento, lento,
la casa es grande, muy grande de a ratos y todo lo que ocurre a diario
no alcanza a ocultar nada de lo que me ahoga.

Veo extinguirse muy de a poco un ardor insoportable que quema todo lo que encuentra a su paso y yo me quedo acá en mi almohadón, como para ver derruirse las caras, las muecas, el cabello.

La cara entera se contrae, se esconde, se muda de casa y aún así todo da vuelas y vueltas, no pasa nada, pasa todo y me siento a punto de quedar embalsamada.

Me clavo las garras en mis propias rodillas, siento el dolor, veo la sangre que brota y tampoco me calma ese rojo perfecto, lánguido y frío que se escurre hasta el suelo.
Quiero afilar las uñas en el sillón, sentir crecer su filo, dañino y flexible, pero estoy tan mal, tan expuesta a la felicidad y a su amenaza.

Y camino, así me olvido del hambre, hambre de atún, hambre de amor, hambre de agua fresca y sillón confortable.

domingo 8 de junio de 2008


No hay que llorar, insectos
los amores se acaban
hasta en el cielo


Issa Kobayashi



lunes 14 de abril de 2008

esta es una foto de un gato marroquí, es de León Ávila, un artista plástico yucateco al que desconozco
(a falta de algo para decir subo fotos, jeje)

domingo 10 de febrero de 2008

Nada ahora,
un día tal vez,
al ver caer todos los minutos de la última tarde,
se me ablanden los pies y salga corriendo hacia la carretera.
Aunque los ojos se me aparten del camino y tenga la lengua seca,
carcomida por el tiempo
oscura y cruda.
No es suficiente con tocar la puerta y entrar,
con dejar la llave puesta
y esperar a que alguien la encuentre
y luego otra vez lo mismo
y así sucesivamente.
Pero la espera es otra cosa,
un segundo silencio del suelo,
un abrupto rincón en medio de una nada sin forma,
como un rectángulo inaudito, en cero.

sábado 22 de diciembre de 2007

todas menos Sarah (que quien sabe donde estaba)



en la telesecundaria, nosotras, los alumnos y gente de Cosoltepec


domingo 16 de diciembre de 2007


en el Cerro del faisán, Cosoltepec (según el ojo de Mara Pastor)

martes 2 de enero de 2007

me gustan los gatos


estas son mis dos gatas, blanquita y rayadita, aquí estaban un poco más pequeñas, aunque ahora siguen igual de bellas
esta es una foto de Remedios Varo, alimentando a un gatito bebé con leche de araña (al menos eso decía donde encontré la foto)

viernes 10 de noviembre de 2006

cosas y gente de allá

con Karen y Her, en la casa de San Telmo, Buenos Aires

con sil en Tigre

amigas de Buenos Aires, Diana, Paula y Soraya